Respiración/técnica de meditación del océano en calma

0
163
respiración

Hoy describiré la técnica de meditación/respiración (y sus beneficios) que utilizo siempre que hago yoga, y también en muchas de las ocasiones en las que tan solo me siento a meditar.

En primer lugar, decir que, cualquiera que sea la técnica de respiración que se utilice durante el ejercicio de la meditación/yoga, nos ayudará a detener nuestro diálogo interno y/o pensamientos; ya que el acto de volcar nuestra atención en nuestros procesos de respiratorios (y en las sensaciones corporales/internas provocadas por los mismos), siempre habrá de desviarlas de nuestros procesos mentales. Es decir, que, en la misma medida que concentremos nuestra atención en la respiración, impediremos que esta primera alimente o se deje arrastrar por nuestros procesos mentales. De tal forma que, a mayor grado de concentración en nuestra respiración, mayor será también la profundidad de nuestra meditación. Y, ni que decir tiene, dado que a través de nuestra atención viaja nuestra energía vital, mayor será el incremento que experimentaremos en nuestros niveles de la misma; ya que habremos dejado de transferirla hacia donde quisiera que nuestros pensamientos la hubiesen llevado.

La técnica del océano en calma, consiste en que nos esforcemos por concentrar nuestra atención únicamente en respirar abdominal y todo lo apaciguadamente posible; como si fuésemos un océano de energía (que lo somos), y nuestra respiración fuese (que lo es) las riendas con las que conseguimos, ni que decir tiene, al respirar apaciguadamente, calmar o amansar sus aguas. De hecho, será precisamente ésta la sensación, la de ser un océano de energía en calma, que experimentaremos de llevar a cabo con éxito esta forma de respiración.
Si bien para ello, tendremos que tener en cuenta que, respirar lo más apaciguadamente que nos sea posible, no implica llegar al extremo de ahogarnos o llegar a quedarnos sin aire; ya que, en caso contrario, en lugar de encontrar el anhelado punto de relajación que se pretende alcanzar mediante éste el ejercicio de la respiración del océano en calma, no haremos sino que tensionarnos y descomponernos. De tal forma que trataremos de extender nuestras inhalaciones y exhalaciones, así como también los espacios intermedios en los que ni inhalamos ni exhalamos, todo lo que nos resulte posible, pero sin por ello llegar a quedarnos sin aliento en ningún momento. Cada meditador/yogui tendrá que ir adaptándose a sus propias posibilidades. Aunque, obviamente, con la práctica y perseverancia, irá ampliándolas cada vez más.

El beneficio extraordinario que habrá de aportarnos esta técnica de respiración (independientemente de que la usemos para practicar yoga o tan solo para sentarnos a meditar), consistirá en que además de conseguir incrementar nuestros niveles de energía vital (como resultado de la detención de nuestros procesos mentales), también conseguiremos serenarnos hasta el extremo de sentirnos en un estado de armonía y conexión con nosotros mismos y el mundo que nos rodea muy superior al acostumbrado.
Tampoco será extraño que la respiración del océano en calma nos conduzca hacia la experiencia de la sensación física y/o psicoenergética de hallarnos como “entre algodones”.

Por otra parte, cuando estemos practicando yoga y, por elevado que sea el estado de tensión/dolor que la elaboración de los asanas nos provoque, al mismo tiempo nos esforcemos por respirar apaciguadamente, indirectamente estaremos entrenándonos para mantenernos en un estado de ecuanimidad y relajación frente a cualesquiera que sean las circunstancias inarmónicas y/o dolorosas a las que tengamos que enfrertarnos en nuestra vida cotidiana. Este último es un beneficio de la práctica del yoga, que igualmente obtenemos cuando, bajo esas mismas circunstancias de tensión /dolor, consigamos no reflejarlas contrayendo los músculos de nuestro rostro.

De la respiración abdominal y sus beneficios, ya hablé detenidamente en el post respiración abdominal vs respiración pectoral.

Y, recordad, la elaboración de los asanas del yoga sin el ejercicio sincronizado de la meditación, no es yoga, sino, más bien, aerobic disfrazado de yoga. Para más información al respecto, leer la disciplina del Yoga y su “ser, o “no ser”.

.

Si tienes interés, también puedes seguir mis publicaciones en facebook pulsando el botón “me gusta” en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/pages/El-puente-de-la-atenci%C3%B3n-de-Fernando-Vizca%C3%ADno-Carles/145235738999366