Autoestima no; dependientestima

0
221

AUTOESTIMA NO; DEPENDIENTESTIMA.
EL MAPA (de consciencia) DEL AMOR (y las relaciones).

Los seres humanos no hemos sido educados para amarnos a nosotros mismos por ser tal y como somos, sino para “amarnos” dependiendo de las formas de atención o consideración que las personas que nos rodean nos confieren. Nos “amamos” a nosotros mismos si ––mucho más al estilo de los dependientes–– sentimos que otras personas se preocupan por nosotros e incluso si observamos que están dispuestas a esforzarse o poner de su parte para ayudarnos a resolver nuestros problemas. Nos “amamos” a nosotros mismos si ––mucho más al estilo de los distantes–– sentimos que otras personas nos admiran y están dispuestas a seguirnos o a hacer todo aquello que les digamos.

Curioso ¿no? Nos amamos a nosotros mismos, aumentamos o  empequeñecemos nuestra autoestima, dependiendo de lo que otras personas hacen o dejan de hacer respecto a nosotros mismos.

¿Cómo es esto posible? ¿Cómo podemos amarnos a nosotros mismos, o tenernos en una mayor o menor consideración personal, dependiendo de lo que otras personas hagan o dejen de hacer?

Obviamente, esto no tiene ni pies ni cabeza. De hecho, resulta a todas luces “paradójico”. Cuando nuestro amor hacia nosotros mismos depende de otras personas…

Sin lugar a la duda… ¡Algo falla en esta ecuación!

No puede hablarse de amor por uno mismo ni de autoestima, cuando dicha forma de amor, estima o valoración personal no proviene de uno mismo hacia sí mismo, sino de uno mismo proyectado en elementos externos hacia sí mismo. Tal y como ya dije en mi obra “El puente de la atención”, de lo único que puede hablarse en cualquiera de estos casos, es de “dependientestima”.

Llevados en alas de esta búsqueda absurda de “amor” por nosotros mismos, desarrollamos diferentes formas de dependencia ––algunas más ostensibles que otras–– hacia aquellas personas que nos rodean, convirtiéndonos a un mismo tiempo en sus esclavos y esclavizadores, en sus víctimas y vampiros energético-afectivos. Necesitamos de ellas para sentirnos bien con nosotros mismos y, consecuentemente, hacemos todo lo que está en nuestras manos para someterlas a nuestra voluntad y control. Vivimos por ellas e intentamos forzarlas a vivir para nosotros.

.

Para leer el próximo capítulo, pincha en el siguiente enlace: el arte de alimentar el ego y creer amarse a uno mismo

.

Libro publicado del autor: El puente de la atención de Fernando Vizcaíno Carles (en ebook o papel)

.

Si tienes interés, también puedes seguir mis publicaciones en facebook pulsando el botón “me gusta” en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/pages/El-puente-de-la-atenci%C3%B3n-de-Fernando-Vizca%C3%ADno-Carles/145235738999366