La responsabilidad de ser padres

0
1133
dar ejemplo

LA RESPONSABILIDAD DE SER PADRES.
EL MAPA (de consciencia) DEL AMOR (y las relaciones). CAPÍTULO 4.

.
Ser padres no solo conlleva responsabilidades de índole material hacia nuestros hijos. No solo debemos darles de comer, vestirlos, buscarles una escuela, etcétera. Por encima de todas estas cosas, ser padre implica la gran responsabilidad de ofrecer un ejemplo de conducta y, junto a nuestra pareja, un modelo “amoroso” a nuestros hijos.

La mayaría de personas tiene hijos sin tener en cuenta esta transcendental circunstancia. Y así está el mundo: poblado de individuos desequilibrados que no saben comportarse ni amar correctamente reproduciéndose como conejos sin tener apenas ningún miramiento profundo al respecto. Nos reproducimos solo porque nos lo dicen en la escuela: que los seres humanos nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos. Cómo si traer un niño al mundo fuese a impregnar nuestras vidas del sentido que no somos capaces de encontrarle, y fuésemos así a liberarnos del sentimiento de vacío que la misma inspira a tantos de nosotros. O porque nuestro vínculo afectivo con nuestra pareja es, de una u otra forma, un verdadero despropósito, y creemos que tener un hijo nos ayudará a llevarnos mejor y a solucionar nuestros problemas.

Se supone que los padres aman a sus hijos. Sin embargo, casi ninguno  se para a preguntarse si está preparados para traerlos al mundo; si le van a dar un ejemplo correcto. Nadie se detiene a pensar si está preparado para traer al mundo a un pequeño monstruito o a alguien digno de amor. El amor hacia tu hijo empieza con esta toma de consciencia, con este ejercicio de honestidad profunda.

¿Soy una persona digna de ser amada?; ¿lo es mi pareja?; ¿me llevo realmente bien con ella? ¿Disponemos de la atención ––energía––, tiempo y voluntad necesarias para ocuparnos de ayudar a nuestro hijo a ser una persona que sepa amar y sea digna de ser amada? Si la honestidad de nuestro corazón nos trae una sola respuesta negativa para cualquiera de estas preguntas, sabremos no estar preparados para ser padres.

Tener niños nada más que por que sí, no impregnará de sentido nuestras vidas. Tampoco nos ayudará a resolver nuestros problemas de pareja. Solo distraerá nuestra atención de los problemas de siempre mediante la creación de nuevos problemas.

Es curioso que tengamos que hacer varios exámenes para que nos den el permiso de conducción de vehículos, y que, en cambio, no tengamos que hacer ningún tipo de examen o prueba psicológica para obtener el permiso para ser padres. De manera que poseemos vía libre para traer pequeños “a saber qué” a nuestra imagen y semejanza al mundo, que algún día se harán mayores y “amaran” a otras personas sometiéndolas a quien sabe qué enfermiza forma de trato.

Cómo se suele decir, y no siempre de una forma tan apropiada como lo es para el caso que ahora nos atañe… ¡Éramos pocos y parió la burra!

¿Cómo puede alguien que no sabe vivir sin su pareja, que la somete a un excesivo control ––e incluso a continuos e injustificados ataques de celos–– debido a sius inseguridades personales o miedos a ir a ser abandonado por ella, pensar que está preparada para traer a un niño al mundo? ¿Cómo puede alguien que maltrata física o psicoafectivamente a su pareja pensar que está preparada para traer a nadie al mundo? ¿Cómo puede alguien que es incapaz de soportar a su pareja, que necesita mantenerse en un casi perpetuo estado de distanciamiento  atencioafectivo de ella, creer que está capacitado para ser padre? ¿Cómo puede alguien que no soporta o que incluso odia a su pareja ––y se mantiene a su lado solo por “necesidad” –– llegar a plantearse siquiera la posibilidad  de traer a nadie con ella al mundo? ¿Cómo puede una persona que consienta a su pareja cualquiera de éstas u otras formas de comportamiento igualmente enfermizas, creer que está en buena disposición para tener un hijo con ella?

¿Estamos locos o qué?

¿Te ha parecido interesante? ¿Quieres leer más al respecto?

ADQUIERE LA OBRA COMPLETA EN AMAZON POR 2,99 

Otras obras del autor (enfocadas hacia el auto conocimiento y desarrollo personal):

El puente de la atención de Fernando Vizcaíno Carles (ebook o papel).

Llamémosles… ellos (ebook).

Drácula: Adaptación teatral (ebook y papel)

.

Si tienes interés, también puedes seguir mis publicaciones en facebook pulsando el botón “me gusta” en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/pages/El-puente-de-la-atenci%C3%B3n-de-Fernando-Vizca%C3%ADno-Carles/145235738999366